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3 de julio de 2013

Información a medias para una falsa realidad

Acostumbrados como estamos a que la prensa y, sobre todo, la televisión nos den una visión "masticada" de la realidad, este pequeño artículo, sin ser demasiado extenso, pretende, modestamente, ejemplificar cómo los medios manipulan y sesgan la información tratando de engañarnos y dirigir nuestra forma de pensar ocultándonos información.
Hugo Chávez en las
Naciones Unidas en 2006
Prácticamente todos hemos visto el vídeo de Hugo Chávez en el que, durante un discurso pronunciado en la Asamblea de las Naciones Unidas de 2006, llamaba al por entonces presidente de los Estados Unidos, George W. Bush "diablo" que había dejado "olor a azufre" en la tribuna. El vídeo, de apenas unos minutos, corrió por internet como la pólvora, apareciendo en medios de radio y televisión que se mofaban de la intervención del ya fallecido presidente de Venezuela. Esa es la imagen que todo el mundo retuvo de Chávez gracias a los medios, la de un simple bufón. Sin embargo, la intervención duró veinticinco minutos en los cuales se denunciaba la política imperialista de Estados Unidos y los estragos que producía a muchos países del mundo.
Al margen de las afinidades políticas e ideológicas que uno pueda tener, es conveniente que, al igual que podemos ver un discurso de Barack Obama o de Mariano Rajoy (discursos que sí reproducirán los medios), lo hagamos también con los demás líderes con el fin de poder valorar, al menos, todos los puntos de vista. ¿En realidad alguien piensa que la intervención anteriormente citada se limitó a llamar "diablo" a Bush? ¿Cree alguien de verdad que detrás de un discurso pronunciado ante todos los líderes del mundo no hay nada más? Estoy seguro de que, si el lector dedica un poco de tiempo a escuchar la intervención de Chávez, acabe teniendo una visión muy diferente de la que nos han mostrado los medios. Como digo, no es necesario estar de acuerdo con su forma de pensar pero, sin duda, la imagen de persona ruda e inculta que se ha presentado a la opinión pública, quedará por los suelos.