La evidente manipulación a la que está
siendo sometida la sociedad española a través del canal de Televisión Española
pública está alcanzando cotas alarmantes. La televisión pública (mantenida con
el dinero de todos) es un derecho al que todos los ciudadanos deben tener
acceso, pero ésta debe proporcionar una información objetiva. Si bien
es cierto que es difícil alcanzar la objetividad plena, esto no puede servir de
excusa para emitir unos contenidos informativos que sirvan a los intereses del
Gobierno de turno, como es el caso del Partido Popular en la actualidad. Radio
Televisión Española es un servicio que sufragan todos los contribuyentes y, por
tanto, éstos tienen derecho a que la información que se les proporcione sea
veraz, sin ningún sesgo político y sin ocultar información, con la intención de
que la sociedad sea consciente de la realidad en la que vive. A pesar de ello,
durante el Gobierno del Partido Popular, éste servicio público entendido como
un instrumento al servicio de los ciudadanos, ha sufrido un enorme revés.
La ley de
2006 establecía un mínimo consenso en la elección del Presidente de RTVE, ya
que exigía los dos tercios del Congreso para su aprobación. Sin embargo, el Partido
Popular decidió acabar en 2012 con esta ley pasando a bastar la mayoría
absoluta del Parlamento a la hora de elegir al máximo dirigente de la
televisión pública española, con lo que se aseguraba el control total de RTVE, ya
que con la reforma podría elegir a quien quisiera como presidente sin necesidad
de negociar. ¿Por qué llevó el Partido Popular a cabo esta reforma? No parece
que haya sido con intención de mejorar la imparcialidad (obligatoria en un
servicio público) de sus informativos, ya
que si se exige consenso, necesariamente habrá cierta pluralidad. A todas luces
se ve que la reforma estuvo hecha con el fin de controlar ideológicamente el
canal de información público. Sea como fuere, tras la reforma y nueva formación
del Consejo de RTVE, éste eligió como director de los servicios informativos a Julio Somoano, ex presidente de informativos e
Telemadrid. Cabe preguntarse si la persona más indicada para presidir un canal de televisión público en el que debe primar la
imparcialidad, es alguien cuya tesis doctoral se titula “Estrategia decomunicación para el triunfo del Partido Popular en las próximas elecciones generales”.