Mostrando entradas con la etiqueta España. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta España. Mostrar todas las entradas

30 de junio de 2013

La prensa contra los ciudadanos

Manifestantes en la Plaza Taksim (Estambul) en 2013
Las revueltas que están teniendo lugar en diversos países del mundo en los últimos meses como las de Brasil o Turquía están dando mucho que hablar en los medios y en las redes. Tras la primavera árabe, están siendo muchos los países que están experimentando conflictos entre los ciudadanos y sus gobiernos. Según explican los grandes medios de comunicación, las revueltas se han originado por la destrucción de un parque en Turquía o la subida tarifaria de los autobuses brasileños. Bien podría ser cierto que este ha sido el detonante de estos durísimos enfrentamientos que se han saldado con varios heridos y muertos, pero poco a poco (y a menos que se deje de hablar de ello en los medios), se está viendo que el verdadero motivo de las revueltas es el hartazgo de las clases más desfavorecidas y oprimidas contra el sistema. El miedo de los medios de comunicación y las multinacionales que las financian a que los países occidentales despertemos contagiados por estas revoluciones, es el motivo de que todos los diarios y televisiones aporten la misma visión simplista y sesgada de la realidad de estos acontecimientos.

23 de mayo de 2013

Amnistía Internacional reconoce el abuso policial en España

Represión policial durante la manifestación del 25-S

Es realmente vergonzoso que España aparezca mencionada, entre otros países, en el Informe Anual de Amnistía Internacional 2013 con motivo de la brutalidad policial que ejerce el cuerpo de policía contra los ciudadanos que se manifiestan en la calle. Entre otros motivos, Amnistía Internacional asegura que en nuestro país se violan derechos básicos amparándose en los casos de tortura por parte de los mossos d'esquadra y la Guardia Civil, la no admisión a trámite de denuncias a la policía por parte de manifestantes que son aporreados “a pesar de haber mostrado una actitud pacífica durante toda la manifestación”, la violencia policial contra periodistas acreditados y manifestantes que no ejercían ningún tipo de violencia… Además, denuncia que durante estas manifestaciones, los policías no portaban placas de identificación, con lo que la impunidad resultaba total. Los vídeos que evidencian estos abusos y la infiltración policial en las manifestaciones para iniciar los actos violentos desde el bando manifestante abundan en la red. Sin embargo, y a pesar de las evidencias, el Gobierno niega que se esté actuando de forma desproporcionada contra los manifestantes pacíficos.
        Resulta aterrador que el Gobierno de España asegure que en el país se cumple el Derecho Internacional y se aseguren los derechos básicos de la ciudadanía cuando multitud de medios y organizaciones internacionales de reconocido prestigio dicen exactamente lo contrario. Esta actitud de negar que sean ciertas todas las críticas que vienen al Gobierno desde fuera, invita a desconfiar y a pensar si no sólo están abusando legal y físicamente de las personas en los asuntos que ven la luz y hay muchos más casos que aún no se han descubierto.

15 de mayo de 2013

El sesgo conservador de Televisión Española


La evidente manipulación a la que está siendo sometida la sociedad española a través del canal de Televisión Española pública está alcanzando cotas alarmantes. La televisión pública (mantenida con el dinero de todos) es un derecho al que todos los ciudadanos deben tener acceso, pero ésta debe proporcionar una información objetiva. Si bien es cierto que es difícil alcanzar la objetividad plena, esto no puede servir de excusa para emitir unos contenidos informativos que sirvan a los intereses del Gobierno de turno, como es el caso del Partido Popular en la actualidad. Radio Televisión Española es un servicio que sufragan todos los contribuyentes y, por tanto, éstos tienen derecho a que la información que se les proporcione sea veraz, sin ningún sesgo político y sin ocultar información, con la intención de que la sociedad sea consciente de la realidad en la que vive. A pesar de ello, durante el Gobierno del Partido Popular, éste servicio público entendido como un instrumento al servicio de los ciudadanos, ha sufrido un enorme revés.
La ley de 2006 establecía un mínimo consenso en la elección del Presidente de RTVE, ya que exigía los dos tercios del Congreso para su aprobación. Sin embargo, el Partido Popular decidió acabar en 2012 con esta ley pasando a bastar la mayoría absoluta del Parlamento a la hora de elegir al máximo dirigente de la televisión pública española, con lo que se aseguraba el control total de RTVE, ya que con la reforma podría elegir a quien quisiera como presidente sin necesidad de negociar. ¿Por qué llevó el Partido Popular a cabo esta reforma? No parece que haya sido con intención de mejorar la imparcialidad (obligatoria en un servicio  público) de sus informativos, ya que si se exige consenso, necesariamente habrá cierta pluralidad. A todas luces se ve que la reforma estuvo hecha con el fin de controlar ideológicamente el canal de información público. Sea como fuere, tras la reforma y nueva formación del Consejo de RTVE, éste eligió como director de los servicios informativos a  Julio Somoano, ex presidente de informativos e Telemadrid. Cabe preguntarse si la persona más indicada para presidir un canal  de televisión público en el que debe primar la imparcialidad, es alguien cuya tesis doctoral se titula “Estrategia decomunicación para el triunfo del Partido Popular en las próximas elecciones generales”.

7 de mayo de 2013

"Obrero y de derechas, ¡Y a mucha honra, oiga!"

Viñeta de El Roto
Si observamos la situación social actual, no sólo de España, sino de todos los países del sur de Europa, veremos que el descontento con las políticas de austeridad que los gobiernos están imponiendo bajo el mandato de la llamada “troika”, es generalizado. Las políticas de recortes en educación, sanidad, la privatización de sectores públicos o el empeoramiento de las condiciones laborales no gozan del favor de la mayor parte de los ciudadanos, y muchos de ellos se manifiestan en las calles, a pesar de que desde el Gobierno se encargan de amedrentar a los atrevidos que se atreven a protestar. Esta represión policial es, posiblemente, la que hace que muchos de los ciudadanos descontentos se lo piensen dos veces antes de salir a protestar, pero hay muchos otros que no salen a la calle por otro motivo: a pesar de ser trabajadores y defienden a la derecha neoliberal.
El obrero (o trabajador, por no sonar revolucionario) de derechas es aquel trabajador que, viendo que la gente con mayor poder adquisitivo, (la clase alta, es decir: banqueros y grandes empresarios) es de derechas, adopta la misma forma de pensar porque cree que algún día así llegará a pertenecer a esa clase elitista, explotadora y sin escrúpulos. El hecho de llevar traje a la hora de trabajar o tener un chalé en la sierra ya le hace sentir que no es trabajador, que no pertenece a esa parte de la sociedad que debe ponerse un mono azul o reflectante durante su jornada laboral. Lo que el obrero de derechas no sabe es que su idolatrada clase alta, los empresarios ejemplares (cuyos únicos méritos son sus beneficios monetarios al final del ciclo económico y no el buen trato a sus empleados), gozan de tal situación económica aprovechándose de su trabajo. La completa ignorancia del obrero de derechas sobre lo que realmente supone una ideología de este tipo es la única explicación para que la defienda.