3 de julio de 2013

Google, el ojo que todo lo ve


       Al igual que las novelas de Julio Verne fueron precursoras de algunos de los inventos más importantes del siglo XX, la que escribió el británico George Orwell titulada 1984 se ha revelado como la profetización del Estado autoritario impuesto con el beneplácito de la sociedad. El hecho de que haya salido a la luz que compañías como Apple o Facebook proporcionen los datos de sus millones de usuarios para actividades de espionaje es un escándalo que afecta directamente a la libertad individual de cada uno de sus usuarios. El hecho de que la Agencia de Seguridad estadounidense haya acumulado, de forma ilícita, datos de los millones de usuarios de las redes sociales es algo más propio de la KBG que de un país que se supone el paradigma de la libertad.
           Bajo la milimétricamente estudiada imagen de seriedad de Apple, o los divertidos colores del logo de Google (que nos vende ahora su mundo perfecto con películas como “Los becarios”) se encuentra una enorme maquinaria de control de la sociedad. Esta trabajada imagen de cercanía, seriedad y profesionalidad es la que hace que mucha gente no se dé cuenta del problema que supone para el desarrollo de una sociedad libre el que una órgano tenga un historial completo de lo que hacemos a través de la red. Las ideas políticas, las preferencias sexuales, las transacciones bancarias, las inquietudes y deseos… Todo ello queda registrado en un sistema que puede controlarnos sin que nosotros nos demos apenas cuenta, con las consecuencias que todo ello conlleva.

Información a medias para una falsa realidad

Acostumbrados como estamos a que la prensa y, sobre todo, la televisión nos den una visión "masticada" de la realidad, este pequeño artículo, sin ser demasiado extenso, pretende, modestamente, ejemplificar cómo los medios manipulan y sesgan la información tratando de engañarnos y dirigir nuestra forma de pensar ocultándonos información.
Hugo Chávez en las
Naciones Unidas en 2006
Prácticamente todos hemos visto el vídeo de Hugo Chávez en el que, durante un discurso pronunciado en la Asamblea de las Naciones Unidas de 2006, llamaba al por entonces presidente de los Estados Unidos, George W. Bush "diablo" que había dejado "olor a azufre" en la tribuna. El vídeo, de apenas unos minutos, corrió por internet como la pólvora, apareciendo en medios de radio y televisión que se mofaban de la intervención del ya fallecido presidente de Venezuela. Esa es la imagen que todo el mundo retuvo de Chávez gracias a los medios, la de un simple bufón. Sin embargo, la intervención duró veinticinco minutos en los cuales se denunciaba la política imperialista de Estados Unidos y los estragos que producía a muchos países del mundo.
Al margen de las afinidades políticas e ideológicas que uno pueda tener, es conveniente que, al igual que podemos ver un discurso de Barack Obama o de Mariano Rajoy (discursos que sí reproducirán los medios), lo hagamos también con los demás líderes con el fin de poder valorar, al menos, todos los puntos de vista. ¿En realidad alguien piensa que la intervención anteriormente citada se limitó a llamar "diablo" a Bush? ¿Cree alguien de verdad que detrás de un discurso pronunciado ante todos los líderes del mundo no hay nada más? Estoy seguro de que, si el lector dedica un poco de tiempo a escuchar la intervención de Chávez, acabe teniendo una visión muy diferente de la que nos han mostrado los medios. Como digo, no es necesario estar de acuerdo con su forma de pensar pero, sin duda, la imagen de persona ruda e inculta que se ha presentado a la opinión pública, quedará por los suelos.

30 de junio de 2013

La prensa contra los ciudadanos

Manifestantes en la Plaza Taksim (Estambul) en 2013
Las revueltas que están teniendo lugar en diversos países del mundo en los últimos meses como las de Brasil o Turquía están dando mucho que hablar en los medios y en las redes. Tras la primavera árabe, están siendo muchos los países que están experimentando conflictos entre los ciudadanos y sus gobiernos. Según explican los grandes medios de comunicación, las revueltas se han originado por la destrucción de un parque en Turquía o la subida tarifaria de los autobuses brasileños. Bien podría ser cierto que este ha sido el detonante de estos durísimos enfrentamientos que se han saldado con varios heridos y muertos, pero poco a poco (y a menos que se deje de hablar de ello en los medios), se está viendo que el verdadero motivo de las revueltas es el hartazgo de las clases más desfavorecidas y oprimidas contra el sistema. El miedo de los medios de comunicación y las multinacionales que las financian a que los países occidentales despertemos contagiados por estas revoluciones, es el motivo de que todos los diarios y televisiones aporten la misma visión simplista y sesgada de la realidad de estos acontecimientos.

30 de mayo de 2013

Las lúcidas previsiones de Julio Anguita

Ahora que los dos partidos políticos mayoritarios están en declive por el hundimiento del bipartidismo en España, deberíamos hacer memoria y repasar alguna de las acciones de los políticos que fueron protagonistas en los días de la adopción Tratado de la Unión Europea, unión en la que España, al igual que Italia, Grecia o Portugal se sienten más esclavos que miembros.
La única mención posible la merece el, por aquel año de 1992, Secretario General del Partido Comunista de España y Coordinador General de Izquierda Unida, Julio Anguita. Y es la única posible porque fue el único que mantuvo un discurso diferente al resto de partidos, un discurso de negación del Tratado de Maastritch al cual veía, y muy acertadamente como un tratado en el que “la política social es algo inexistente”.
Mientras el resto de partidos, sin excepción, se sumaba a la “fiesta de Europa” y la vendían como un paso que merecía la pena dar para lograr una mejora del bienestar social, Anguita mantuvo su discurso contra el tratado pidiendo al Presidente del Gobierno, Felipe González, que se realizara un referéndum al igual que se hizo en Francia, cosa que el Presidente no estimó oportuno.